jueves, 8 de mayo de 2014

"El Funeral de Mawlana Sheik Nazim Al Hakkani en Chipre."







Oh luz del Sol,
Oh belleza de la Luna,
Oh resplandor de las estrellas,
¡Oh, mi Amado Sultán!

Tú eres la gloria de los Santos,
Tú eres el alma de los Amantes,
Tú es la Corona de los Derviches,
¡Oh, mi Amado Sultán!

Tus ojos son nuestra vida,
Tu sonrisa es nuestro apoyo,
Tu realidad es nuestro origen,
¡Oh, mi Amado Sultán!

Yo soy un mendigo a tu puerta,
Yo soy un esclavo en tu presencia,
Estoy loco en tu amor,
¡Oh, mi Amado Sultán!

Oh Estimado Derviche, despierta,
Ven a cumplir tu destino,
Hasta tu último aliento, en voz alta,
¡Oh, mi Amado Sultán ...!

lunes, 5 de mayo de 2014

Prisionero. Día 28


Libre de la sucesión de las estaciones. Libre de las alegrías y las penas. Libre de los apegos mundanos. Y, por encima de todo, libre de la cadena de los instantes.

Pero seguía ignorando por qué estaba condenado a ese desierto, a esa angustia.


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miércoles, 30 de abril de 2014

La inmensidad. Una historia sufi:

http://nasrudinyotroscuentossufi.blogspot.com.es/

Un maestro sufi – dijo el discípulo -, enseñas que Dios está en el interior de cada uno de nosotros, pero ¿cómo puede la divinidad, tan vasta como es, caber dentro de nosotros?


- Ve hasta el Ganges y tráeme un litro de agua – le respondió el maestro al discípulo.
Cuando éste hubo traído el agua, el maestro quedó asombrado:
- ¡Pero si ésta no es agua del Ganges!
- ¡Por supuesto que sí, la he sacado yo mismo del río! – exclamó el discípulo.
- Pero ¿dónde están las tortugas, los peces, las gentes que en él se bañan, las embarcaciones, los cadáveres que arrastra y los monjes que hacen sus abluciones en él? Yo no veo nada de todo esto en ella. ¿No puede tratarse del agua en cuestión! ¡Corre a arrojarla al Ganges!
Cuando el discípulo regresó, el maestro le dijo:
- Ahora, tu litro de agua, mezclado con el agua del río contiene tortugas, peces y todo cuanto le faltaba antes. Ésa sí que es agua del Ganges.

Maestro sufi: somos ricos, infinitamente ricos, pero, a un determinado nivel de consciencia, no vemos más que el litro de agua y no la inmensidad del río. Cuando estamos vinculados a la inmensidad, somos ricos de todo aquello que contiene.
 
 

jueves, 6 de febrero de 2014

El cielo y el infierno

Un guerrero, fue a ver un Maestro sufi y le preguntó: "¿Existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".

Era un guerrero sencillo. Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas. Sólo conocen dos cosas: la vida y la muerte. El no había venido a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas, para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo. El Maestro le respondió de una manera que sólo un guerrero podía haber entendido.

"¿Quién eres?", le preguntó el Sufi.

"Soy un guerrero", le respondió. En Daguestán, ser un gerrero es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que se es un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida. "Soy un guerrero, un jefe de guerreros. Hasta el Califa mismo me respeta", dijo. El Maestro se rió y contesto: "¿Un guerrero, tú? Pareces un mendigo".

El orgullo del guerrero se sintió herido y olvidó para qué había venido. Saco su espada y ya estaba a punto de matar al Maestro cuando éste le dijo": Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta".
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente él lo entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y el Maestro dijo: Aquí se abren las puertas del cielo".

El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo.


La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que existe en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, del cielo al infierno.
 
 

viernes, 31 de enero de 2014

DEL LIBRO: “EL CAMELLO SOBRE EL TEJADO” BURHANUDDIN HERRMANN. Esencia Sufi





El maestro siembra una semilla en tu corazon.

Es una semilla especial, que solo crece si le dedicas la atencion adecuada.

Si sigues viviendo como siempre, ni siquiera te das cuenta de lo que posees.

Pero si empiezas a practicar al poco tiempo, aparecera una hojita verde, luego otra, y otra mas,
y al final te daras cuenta de que dentro de ti ha brotado una flor.

Cerraras los ojos y oleras su perfume: te saborearas a ti mismo.

Es un sabor divino, que te embriagara.

Solo entondes, cuando te hayas emborrachado y enamorado de ti mismo,
de esa fragancia que invade tu interior, podras apreciar la de los demás.

Cuando veas a otra persona, veras a alguien bellisimo, y de esta forma siempre verás a Dios.

Eso es lo que significa ser independiente del amor de los demás:

por primera vez en tu vida, seras capaz de amar verdaderamante.





domingo, 26 de enero de 2014

La espera de una sentido que no llega.. Dia 27


¿De dónde me viene este jirón de certeza, se asombró, esta sensación de no ser una sombra? ¿Me queda aún una forma, una remota posibilidad de ser, o ya no soy más que algo imaginario, vagamente vivo, una abstracción más o menos vaga? Cualquier nombre que adjudico a una cosa conocida se deshilacha y escurre como arena entre los dedos; los nombres, las palabras están vacías.

En otro tiempo, los objetos y los nombres se relacionaban unos con otros, y tejían entre ellos finos lazos. Una escalera unía el suelo con el primer piso. Un muro rodeaba un jardín. Una silla se relacionaba con una mesa.

Pero ahora se ignoran mutuamente, como suspendidos en la espera de una sentido que no llega.
 
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miércoles, 8 de enero de 2014

Nasrudin

Nasrudin entró con su túnica raída a un banquete en el palacio y ocupo sin dudarlo el sitial más elevado, su osadía irrito al edecán del emperador quien dirigiéndose a Nasrudin lo increpo indignado:

-¿Cómo te atreves? ¿acaso eres un ministro?
Nasrudin le dijo, - Soy mas que eso.
-¿Eres un rey?.
-No, por encima de el.
-¿Eres un profeta?
-No aun más.
-Eres entonces Dios
-No, estoy mas allá.
-Nada hay mas allá de Dios.
Y Nasrudin le dijo: - Yo soy esa nada.